DIEGO CARRANZA SAVALL









Lo que más me gusta es que mi trabajo realmente está tocando personas, y a pesar de la necesidad de tener que mantener altas expectativas y exigencias con los alumnos, éstos lo agradecen y les hace bien. Hay mucho por hacer en la educación de México y del mundo.


Se necesita la unión de muchas fuerzas y contribuciones para poder generar el cambio que se necesita con urgencia y poder asegurar que todos los niños y niñas puedan acceder a una educación de calidad. Es un camino largo por recorrer, pero uno en el que nunca iré solo.